Cuando Rusia lanzó su invasión de Ucrania el mes pasado, el nigeriano Ottah Abraham, de 27 años, se indignó. Cogió su teléfono y tuiteó: "Quiero unirme al equipo". Estaba a unos 8.700 km del frente, en un pequeño apartamento de Lagos, la principal ciudad de Nigeria.
Varios líderes piden al líder ruso que tenga en cuenta la iniciativa de paz del continente y renueve el acuerdo del grano. Es muy divertido ir a este tipo demoticias y ver como la prensa de Occidente manipula, con una pequeña busqueda en Google…