Sherlock Holmes y los Meneantes (X)
Limalimón se dio cuenta de nuestra presencia y calló. Luego nos gritó1: -¿Qué hacéis vosotros aquí? ¿Quién os ha dejado entrar? ¡Largo, maldita sea! ¡Despellejaré a ese maldito Torso! - Señora… -dijo Holmes quejumbrosamente- por caridad de Dios… No nos deje en la calle con este frío y en estos días del nacimiento de Jesús… La monja sonrió malignamente y le dijo a su acompañante: - Gordo, haz algo útil. Lleva a estas piltrafas a las habitaciones inferiores, y asegúrate de que queden bien instalados… Que te ayude el Tontolito.2 El Tontolito era uno de…