Menéame es el "dueño de la pelota" (I): las declaraciones de Carmen Calvo
Sin duda quienes tengan años recordarán el poder que adquirían sobre nuestros juegos “los dueños de la pelota”. Esos seres, especie de semidioses, que bajaban después de haber merendado chocolate (eran niños bien) y repartían a los que les esperábamos para empezar el partido en dos grupos. Por supuesto, se aseguraban de quedarse en el equipo de los buenos, así como durante el partido inventaban nuevas reglas sobre la marcha (fueras de juego rarunos, penaltis inverosímiles) para acabar siempre ganando. Y lo bueno es que todos accedíamos a sus caprichos, porque si no se llevaban la…