Boeing sigue sin poder certificar sus aviones 737 MAX después de los dos accidentes ocurridos hace unos meses. Recientemente se descubrió que la actualización de software que solucionaría el fallo principal, no puede ejecutarse de manera fluida y satura el computador de vuelo. Durante una prueba realizada por la FAA, un piloto descubrió un retraso al ejecutar un paso crucial para estabilizar el avión. El computador de control de vuelo del Boeing 737 MAX cuenta con dos CPUs que operan de manera independiente. Estos procesadores son modelos 286.
Primer prototipo del 737 MAX en su primer vuelo – Boeing Dentro de su cobertura del fiasco del Boeing 737 MAX The Seattle Times acaba de publicar dos interesantísimos nuevos artículos que sacan a la luz nuevas decisiones cuando menos comprometidas por parte del fabricante en cuanto al diseño del avión y una clara dejación de funciones por parte de la Autoridad Federal de Aviación (FAA) de los Estados unidos en lo que se refiere a su papel de supervisor de todo el proceso.
Un antiguo directivo de Boeing afirma que "en absoluto" volaría en uno de sus aviones 737 Max, ya que el fabricante de aviones se enfrenta a un mayor escrutinio tras el reventón de un panel de la cabina. Desde que un flamante 737 Max 9 se viera obligado a realizar un aterrizaje de emergencia el mes pasado, la empresa se esfuerza por tranquilizar a los reguladores, las aerolíneas y los pasajeros.
Sería muy arriesgado y simplista decir que la crisis del 737 MAX de Boeing se debe a un problema de 'software'. Pero algo de cierto hay en ello si se analizan algunos hechos ocurridos entre el accidente de un avión de este tipo de la aerolínea Lion Air en octubre pasado y el de la compañía Ethiopian, el último domingo. Los dos pertenecen a la versión 8 del 737 MAX, una de las cuatro existentes en función del tamaño y número de pasajeros.
Hoy se cumple un año desde que el Boeing 737 MAX viera su vuelta al servicio. Fue la aerolínea brasileña Gol la primera del mundo en realizar un vuelo comercial con el modelo después de veinte meses. Y afortunadamente la noticia es que no hay noticia en este primer año desde la vuelta al servicio del MAX. Todo comenzó el 28 de octubre de 2018 cuando el vuelo 610 de Lion Air se estrelló a los pocos minutos de despegar. La tripulación había solicitado la vuelta al aeropuerto de origen aludiendo a problemas para controlar el avión.
Boeing y la Administración Federal de Aviación (FAA) trabajaron juntos para manipular las pruebas de recertificación del 737 Max luego de dos accidentes fatales en 2018 y 2019, según un nuevo informe condenatorio del Senado . Boeing "entrenó inapropiadamente" a algunos pilotos de prueba de la FAA para que alcanzaran el resultado deseado durante las pruebas de recertificación, y algunas incluso se realizaron en simuladores que no estaban equipados para recrear las mismas condiciones que los accidentes.
El problema es que un avión es una gran y complicada red de partes interconectadas. Para poner el motor bajo el ala del 737, los ingenieros tuvieron que montar la góndola del motor más alta y más adelante en el avión. Pero al mover la góndola del motor (y un cambio relacionado en el morro del avión) cambió la aerodinámica del avión, de tal manera que el avión no se manejaba correctamente con el ángulo de ataque alto. Esto, a su vez, llevó a la creación del Sistema de Aumento de las Características de Maniobra (MCAS).
A las 9:48 AM locales del 29 de enero de 2016 el primer prototipo del Boeing 737MAX despegaba en su primer vuelo de pruebas, que duró un poco menos de tres horas y se desarrolló sin ningún problema. El 8 de marzo de 2017 el modelo obtenía su certificado de tipo, lo que le permitía entrar en servicio. En octubre de 2018 estrellaba un Boeing 737 MAX 8 de Lion Air con 188 personas a bordo. En marzo de 2019 se estrellaba otro de Ethiopian Airlines con 157 personas a bordo. No hubo supervivientes en ninguno de los dos accidentes.
Boeing tiene mucho miedo a que sus aviones tengan nuevos fallos, pero aún tiene más miedo a no hacerlo público y que vuelva a ocurrir lo que sucedió en los últimos años con los 737Max. El fabricante americano ha empezado a inspeccionar los agujeros en una pieza que mantiene la presión en la cabina del avión. En esas inspecciones, en el 787-8 apareció otro defecto de producción, según admitió Boeing. Inmediatamente después, su valor cayó en Bolsa, y mucho más se hundió el de Spirit AeroSystems, que suministra las piezas defectuosas.
El avión aceleró normalmente y el comandante activó el piloto automático. Dos o tres segundos después, el avión entró en barrena, y el Indicador de Velocidad Vertical se puso a entre 1.200 y 1.500 pies por minuto. Dije 'Descendemos', justo antes de que el Sistema General de Alarma del Piloto empezara: '¡Mantener altitud, mantener altitud!'. El capitán desconectó inmediatamente el piloto automático y el avión empezó a remontar».