A partir de ahí, los jueces entienden que los hechos denunciados están prescritos, por lo que no se puede perseguir penalmente a los responsables de lo ocurrido el 3 de marzo de 1976 en Vitoria. Aquel día, cinco personas murieron y más de cien resultaron heridas por disparos de la Policía Armada contra los participantes en una protestas laboral, unos hechos por los que ninguna persona ha sido condenada.
Peter Finch murió en plena promoción de la película de un fulminante ataque cardíaco, pero ello no impidió que fuera nominado póstumamente al Oscar al mejor actor. No fue el primero, previamente James Dean y Spencer Tracy habían sido nominados, pero no lo ganaron. Finch sí lo hizo, convirtiéndose en el primer actor en ganar la estatuilla después de muerto. Hubieron de pasar más de tres décadas para que se repitiera esta circunstancia, con Heath Ledger, aunque este lo ganó como mejor actor de reparto.