“Muy a menudo hombres y bestias y almacenes son alcanzados por el rayo por el poder de los demonios; y la causa de esto parece ser más oculta y ambigua, ya que a menudo parece suceder por permiso divino sin la cooperación de ninguna bruja. Sin embargo, se ha encontrado que las brujas han confesado libremente que han hecho tales cosas, y hay varios casos de ello, que podrían mencionarse, además de lo que ya se ha dicho. Por lo tanto, es razonable concluir que, con la misma facilidad con la que provocan tormentas de granizo, también pueden causar rayos y tormentas en el mar; por lo que no queda ninguna duda sobre estos puntos”. Heinrich Kramer & James Sprenger, Malleus Maleficarum Parte II, Cuestión I, Capítulo XV (1486)
“Si se dice que el mundo del hombre es el Estado, su lucha en él, su disposición a dedicar su fuerza al servicio de la comunidad, entonces tal vez se pueda decir que el de la mujer es el mundo pequeño. Para ella su mundo es su marido, su familia, sus hijos y su hogar. Pero, ¿qué sería del gran mundo si no hubiera nadie que atendiera y cuidara del mundo pequeño?”. Adolf Hitler, Discurso ante la Liga Nacionalsocialista de Mujeres (1934)
“La era burguesa, con su idea falsa y mentirosa del humanitarismo ha terminado. Estamos en medio de un siglo duro. Se ganará no con bondad, sino con virilidad y fuerza. El mundo se divide entre el amor y el odio. Para pisar en tierra firme, hay que saber a quién amar y a quien odiar”. Joseph Goebbels, Das eherne Herz (1942)
"Primero: «La inferioridad mental de los partidarios de la igualdad social y política o desafectos». Segundo: «La perversidad de los regímenes democráticos favorecedores del resentimiento que promociona a los fracasados sociales con políticas públicas, a diferencia de lo que sucede con los regímenes aristocráticos, donde sólo triunfan socialmente los mejores»". Antonio Vallejo-Nájera, Investigaciones psicológicas en marxistas femeninas delincuentes (1939)
“No corra tanto, Alba, el desembarco puede aún resultar una trampa. Conozco los efectivos del Eje —sigo muy de cerca las operaciones— y me faltan alrededor de ochenta divisiones que creo veremos aparecer por algún sitio en cualquier momento, junto con el empleo de las armas secretas como el rayo cósmico…”. Francisco Franco, Entre el silencio y la propaganda (1977)
“Creer con datos en la mano, que el alarmante aumento de casos de homosexualidad y transexualidad, que se están produciendo en los últimos años, está directamente relacionado con el adoctrinamiento al que ustedes están sometiendo a los menores; y que por su gestión e invitación se les está dirigiendo a ser lo que a lo mejor ni son, ni quieren ser, y de lo que a lo mejor se van a arrepentir el resto de su vida, no es odiar”. María Ruiz Solás, Congreso de los Diputados (2023)
“A nadie que entienda la era moderna se le ocurriría la descabellada idea de apartar a las mujeres de la vida pública, del trabajo, de la profesión y de ganar el pan. Pero también hay que decir que las cosas que pertenecen al hombre deben seguir siendo suyas. Eso incluye la política y el ejército. Eso no es para menospreciar a las mujeres, sino para reconocer cómo pueden utilizar mejor sus talentos y capacidades”. Joseph Goebbels, La mujer alemana (1933)
“Los unicornios rosas invisibles son seres de gran energía espiritual. Lo sabemos porque son capaces de ser a la vez rosas e invisibles. Como todas las religiones, la religión de la Unicornio Rosa Invisible se basa en la lógica tanto como en la fe. Tenemos fe en que los unicornios son rosas; y por la lógica sabemos que son invisibles, ya que no podemos verlos”. Steve Eley, Primer manifiesto de la religión de la URI (1990)
“La hembra humana suele disponer de menos poder imaginativo que el varón. La naturaleza, con tiento y previsión, lo ha querido así, porque de acaecer lo contrario y hallarse la mujer dotada de tanta fantasía como el hombre, la lubricidad hubiera anegado el planeta y la especie humana hubiera desaparecido volatilizada en delicias”. José Ortega y Gasset, Estudios Sobre el Amor (1939)