Visité el parque ultracatólico
En un mundo donde la información burbujea fuera de la razón, las formaciones nacionalistas recurren cada vez más a las emociones que genera el espectáculo para moldear una narrativa que sirva a sus fines políticos. La reinterpretación del pasado se ha convertido en instrumento de propaganda, capaz de legitimar ideologías y reforzar identidades colectivas a través de relatos tan emocionales como falsos.