Después de sufrir durante dos años la «violencia capitalista», un irreconocible Albert Rivera con rastas y con un aspecto mucho más informal del habitual ha comparecido ante la prensa para informar de que se declara comunista y además pretende entrar en Unidas Podemos. «Ahora entiendo a mis camaradas de la clase obrera», ha declarado ante las cámaras.
Autor: DavidElNoHomo, Resumen: ¿En serio no os da ni un poco de vergüenza estar todo el rato así? Porque aunque consigáis que os baneen no creo que nadie a estas alturas vaya a pensar que es injusto por más que os esforcéis en haceros los mártires. [...] De verdad que no os digo esto por molestar, es que a mí me gustaría que me lo dijeran claramente si estuviera en una situación parecida. Y también me gustaría zanjar el tema y evitar que sigan las indirectas y el mal rollo durante meses.
El sindicato critica que se continúe perpetuando una imagen sexista de las enfermeras (vestido ajustado, falda corta, escote pronunciado, tacones altos) en fiestas, como la de Halloween.
“Restaurante emblemático, buena comida, mucho viejo verde”. Así describe la actriz estadounidense Christina Hendricks el emblemático restaurante madrileño Casa Lucio, donde coincidió con el escritor Arturo Pérez-Reverte y varios de sus colegas, que la observaban desde otra mesa.
Asegurando que no se puede estar “en un sitio y en otro a la vez”, Mariano Rajoy ha declarado esta mañana durante una entrevista radiofónica que, si los catalanes inician su proceso de independencia, podrían perderle a él como presidente.
Cualquiera que haya ido a muchas entrevistas de trabajo en poco tiempo tendrá el mismo sinnúmero de anécdotas que acumulé yo en esas semanas: preguntas absurdas, test psicotécnicos ideados por un enajenado mental, esperas ingratas en salas asépticas, taxis a toda velocidad para no llegar tarde a la segunda entrevista del día porque el miserable capullo de la primera llegó una hora y media después de la hora convenida, cosas así. Yo traía de casa una desventaja obvia: mi conocimiento del catalán se reducía a pedir un tallat en la cafetería