Al final es lo de siempre, todos saben de los predadores pero nadie hace ni dice nada, actuan como complices, mientras las víctimas siguen cayendo en la trampa una tras otra.
Todo el que se mete en política, es un sinvergüenza, con careta de bueno. Hasta que le pillan y huye con el botín, además es piramidal, roba el de arriba, emérito y los de abajo, subditos.